La piel es un tejido vivo que se regenera constantemente y las células nuevas reemplazan a las viejas, que se eliminan de manera natural. Sin embargo, a veces este proceso se realiza más lentamente, y una capa de células muertas se acumula dando lugar a un aspecto opaco, envejecido y sin vida.

El remedio es una buena exfoliación o peeling corporal, que ayuda a acelerar la renovación celular completa, haciendo que cualquier zona luzca tersa y suave. Se trata de una limpieza profunda a través de un masaje con diversos ingredientes que activan la circulación y oxigenan las células eliminando todas las impurezas.

Cada vez son más las marcas con productos específicos para que en casa lleves a cabo este protocolo de belleza. Encontrarás desde geles con granulos a cremas, espumas o jabones. Además, estos productos purifican la piel y permiten que la dermis “respire”. contienen ingredientes emolientes, lo cual ablanda las durezas de las zonas más ásperas (codos, talones, rodillas…). La aplicación mediante un masaje contribuye a que los ingredientes penetren en la piel y actúen de forma inmediata.

Usualmente la exfoliación o peeling corporal resulta efectiva. Sin embargo, no se recomienda su uso cuando haya irritaciones o heridas porque, en estos casos, podrían agravarlas. Los exfoliantes corporales son específicos para nalgas, caderas, piernas, vientre y brazos y no deben utilizarse sobre la cara.

Los componentes habituales son capaces de arrastrar las impurezas mediante movimientos de fricción sobre la piel. Algunos incorporan extractos naturales de frutas y plantas y oxigenan la piel. Otros se caracterizan por sus partículas granuladas de efecto arenoso. También están los de acción abrasiva, que se usan solo en centros de belleza.

Los pasos fundamentales de toda exfoliación corporal son tres: limpiar, exfoliar e hidratar. La limpieza previa permite eliminar los residuos que puedan existir sobre la piel. De esta manera los resultados del exfoliante son más eficaces y permiten una mejor penetración de la crema hidratante o de cualquier otro producto que te apliques después.

En los centros de estética se aplican técnicas de exfoliación más profundas que, utilizadas periódicamente, aportarán un plus de cuidados a tu piel:

  • De arrastre. Es la exfoliación más agresiva, ya que utiliza sales minerales o lava volcánica, por lo que se destina a las pieles más duras.
  • Peeling enzimático. Es el más suave para la piel. Se aplica el producto y se deja actuar durante unos minutos.
  • Mecánico o de fricción. Se realiza en seco, con paños de lino y polvo de bambú.
  • Exfoliación turca. Se emplean unos guantes y jabones de aceite de oliva o de frutas.
  • Con Vitamina C. Es uno de los llamados “peeling exprés” porque solo dura 30 minutos (en lugar de los 60 habituales). Se basa en espumas elaboradas con ácidos frutales naturales. Primero se aplica una fórmula que limpia la piel, luego un tónico que estabiliza e hidrata y, a continuación, el peeling, que se deja unos 20 minutos con el cuerpo envuelto para que actúe,
  • De Chi Yang. Es intenso, y emplea partículas de bambú y cascaras de nueces combinadas con extractos de algas, alantoína y urea.

 

 

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