desmaquillanteEl ritual del maquillaje puede llevarnos alguna que otra hora. Sin embargo, cuando llega el momento de realizar la operación inversa parece que nos cuenta más trabajo y no siempre nos desmaquillamos correctamente.

Está claro, la pereza puede estropear nuestra piel. Y es que la limpieza facial es el primer paso para cuidarla. De nada sirve aplicar la mejor hidratante o antiedad, si no limpias adecuadamente tu rostro a diario.

Para realizar una adecuada limpieza de la piel es necesario efectuarlo con limpiadores o desmaquillantes, independientemente de que nos hayamos o no maquillado.

Dependiendo del tipo de piel, se puede utilizar productos específicos (gel, espuma, leche, tónico…) los que no sólo eliminará los restos de maquillaje, sino que además conseguirá acabar con el exceso de sebo y con las impurezas. A continuación los más convenientes para cada tipo de piel:

 

Productos desmaquillantes

Normales o secas: No es recomendable utilizar geles y espumas con alto contenido en jabones porque resecan la piel. Son más convenientes los productos oleosos o cremas limpiadoras.

Mixtas o grasas: Paradójicamente, para limpiar este tipo de pieles deben utilizarse productos oleosos, porque en ellos se disuelve el exceso de grasa con mayor facilidad y después un gel limpiador para retirar el restos de suciedad.

Sensibles: Para no irritar las pieles más delicadas, deben emplearse productos específicos, sin alcohol ni jabón. Es interesante crear una sensación de hidratación y frescor.

 

Cómo debe ser el proceso de desmaquillado

Es necesario realizar un proceso adecuado de desmaquillado.  Para ello:

1 Aplica el producto desmaquillante directamente con la yema de los dedos o depositando el producto en un disco de algodón, distribuyendo el producto con suaves movimientos circulares, sin friccionar ni desplazar la piel para no generar arruguitas.

2Tendrás que repetir la operación si es necesario hasta que no queden restos de suciedad en el algodón o pañuelo de papel secante.

3 Con los “2 en 1” y las toallitas, que actúan como desmaquillador y tónico a la vez, no necesitas aclarar.

4 Retira los aceites y leches desmaquillantes suavemente con algodón o con un pañuelo de papel.

5 Retira los geles, mousses y jabones con agua y, ya con piel seca, aplica suavemente un tónico dando suaves golpecitos con un algodón.

6. Si el algodón no es suficiente para eliminar los restos de máscara de pestañas y lápiz de oos, puedes utilizar bastoncillos de algodón.

7. Tras desmaquillarte, seca el rostro presionando con un pañuelo de papel, y después aplica el tratamiento hidratante o nutritivo y la crema de contorno de ojos.

 

5 errores que no debes cometer al desmaquillarse

1. Limpiarte con prisas y con pereza.
2 No invertir en productos de limpieza de calidad.
3 Considerar que el verdadero tratamiento comienza después de lavarte la cara.
4 No tener en cuenta los ingredientes de un producto. Aunque se retiren enseguida, sus principios actúan.
5 No tener en cuenta tampoco el tipo de piel al elegirlo.

 

Dos veces al día

Para conseguir un rostro puro hay que seguir una regla de oro: limpiar la cara dos veces al día. Por la noche, antes de ir a la cama, para eliminar las impurezas y restos de maquillaje y favorecer que la piel pueda respirar y realizar correctamente su función regenerativa y, por la mañana, para retirar la grasa segregada mientras dormimos y refrescarla.

Convertir en rutina habitual estos hábitos mejorará la salud de tu piel y retrasará el temido envejecimiento, ya que una cara limpia permitirá que los productos que utilices para cuidarla puedan cumplir bien su función. Una cara desmaquillada, también es un rostro bello.

Vía: remediospopulares.com

 

 

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