cuidados para los piesLos pies es aquella área del cuerpo que, en ocasiones, olvidamos y que recordamos cuando queremos lucir unas hermosas sandalias o cuando, por diferentes circunstancias, sufrimos algún dolor o malestar al caminar.

Sin embargo, los pies merecen cuidados y un buen mantenimiento para que se mantengan hermosos, suaves y funcionales y éstos deben ser de acuerdo con nuestra edad.

Para ello, podemos seguir una serie de rutinas sencillas, fáciles y relajantes que, a continuación, se detallan:

Cuidados de los 20 a los 30

Usualmente, a lo largo de estas edades, la persona está básicamente regida por la vestimenta y el calzado que esté de moda. Sin embargo, aunque no parezca, a veces las tendencias en boga pueden repercutir sobre el cuidado de los pies. Por ello, lo más recomendable sería:
■ Abstenerse de adquirir calzados de bajo costo y materiales sintéticos, ya que pueden causar daños con mucha facilidad.
■ Protegerlos de los roces que pueden causar lesiones.
■ Hidratar diariamente después del baño.
■ Utilizar talco antitranspirante, que evitará el sudor y el mal olor.

Cuidado de los pies entre 30 y 40

La actividad laboral en esta etapa es bastante agitada y, además, la maternidad y el hogar requieren de más ajetreo. Usualmente, a partir de esta edad es que se comienza a sufrir de mayores molestias en los pies; por ello, es de suma importancia mantenerlos en buenas condiciones y cuidarlos con regularidad, para evitar lesiones. Siguiendo estos simples pasos, se puede lograr:
■ Utilizar hidratantes diariamente, para reducir las callosidades.
■ Aplicar crema hidratante dos veces al día.
■ Utilizar lociones que mantengan una sensación de frescor, y que sean antitranspirantes.
■ Hacerse pedicura regularmente, especialmente si el área se reseca o los talones se agrietan.

Cuidado de los 40 a los 50

En esta década, el soporte del cuerpo necesita más atención, debido a que, con el paso de los años, la zona tiende a resecarse con más rapidez. Igualmente, la aparición de callos, juanetes, entre otras afecciones, es bastante común. La persona puede evitar que esto suceda, de la siguiente manera:
■ Utilizar piedra pómez y limas para eliminar las asperezas y piel muerta.
■ Humectar la mayor cantidad de veces posible. En la mañana, después de la ducha, y antes de ¡r a dormir.
■ De acuerdo al nivel de resequedad que se tenga, utilizar productos de hidratación intensa por todas las áreas: entre los dedos, la planta, el talón y el empeine.

Cuidado de los pies a partir de los 50

Desde este punto en adelante, las posibles afecciones que puedan aparecer serán reflejo del cuidado que se le haya brindado a lo largo de toda la vida. Es necesario concederles un mantenimiento extra para mantener el confort, la facilidad al caminar y estar de pie y la buena circulación. Es prudente tener una rutina que incluya:
■ Mantener al margen cualquier callosidad, grietas, y lesiones que causen molestias o dolor.
■ Procurar la hidratación profunda diaria, con fórmulas apropiadas para la condición de la piel.
■ Prever la aparición de asperezas, utilizando calzado apropiado de buena calidad, que no sea muy ceñido.
■ Visitar centros de pedicura profesional, de manera regular.

Consejos prácticos para cuidar los pies de una forma más fácil y sencilla

Independientemente de la edad que se tenga, existe una serie de aspectos acerca del manteamiento de los pies, que siempre se deben tener en cuenta:
■ Procurar que la superficie del área se mantenga suave y tersa; la piel y la cara no son las únicas partes del cuerpo que deben permanecer así.
■ Comprobar que no haya zonas con callosidades o en fase de desarrollo.
■ Cuidar el aspecto de las uñas es clave para llevar una buena apariencia. Es necesario asegurarse de que permanezcan cortas, lisas, y aplicar brillo regularmente si no se desea colorearlas.
■ Elegir un calzado que sea muy cómodo, ligero, y que permita a la piel respirar libremente.
■ Tener una buena higiene y secar adecuadamente, para prevenir la aparición de hongos.

Detectar la diabetes a través de lo pies

La glucosa alta reduce la circulación en ellos y puede provocarles úlceras que no se notan, porque la diabetes daña también los nervios.

Revísalos cada semana Si te descubres cortes, grietas, callos… y no te sanan en un par de días, visita al doctor.

Hazte la prueba del frío Ponte sobre el pie hielo envuelto. Si no notas el frío, ve al médico.

Observa si pierdes vello También indica algún problema que desaparezca el vello en la parte inferior de las piernas.

Vigila si tus uñas cambian Que se pongan amarillas o se engrasen es otra señal de alarma.

 

 

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